Edito esta entrada.
Hoy colgué este microrrelato, pensando que estaba pulido y a punto.
Luego, el amigo José Manuel con quien compartimos espacios en Tripe C, me indicó unas sugerencias para que el micro sea más breve. Tomé en cuenta su comentario y aporté más compresión aún, llevando un micro de 94 palabras, a uno de 69. Es el siguiente:
ALICIA
Ingresó al país de las maravillas sin percatarse de que portaba microbios y virus extraños para los habitantes de ese lugar. Los primeros en sucumbir fueron los conejos y las flores. La pandemia se propagó y no dejó criatura con vida.
Atormentada por la devastación, escapó corriendo a su mundo sin saber que acarreaba nuevos microbios y virus. Los primeros en sucumbir fueron los conejos y las flores.
Una vuelta de tuerca, como suele decirse.
¿Cuál prefieren?
Hoy colgué este microrrelato, pensando que estaba pulido y a punto.
ALICIA
Ingresó al país de las maravillas sin percatarse de que portaba microbios y virus extraños a los organismos vivos de ese lugar, para los cuales estos no poseían defensas.
Ingresó al país de las maravillas sin percatarse de que portaba microbios y virus extraños a los organismos vivos de ese lugar, para los cuales estos no poseían defensas.
Los primeros en sucumbir fueron los conejos y las flores. Luego, la pandemia se propagó al resto de los habitantes, hasta no dejar criatura con vida.
Atormentada por la devastación, Alicia escapó corriendo a su mundo.
Lo que no sabía era que acarreaba nuevos microbios y virus, extraños a los seres vivos del planeta.
Los primeros en sucumbir fueron los conejos y las flores.
Luego, el amigo José Manuel con quien compartimos espacios en Tripe C, me indicó unas sugerencias para que el micro sea más breve. Tomé en cuenta su comentario y aporté más compresión aún, llevando un micro de 94 palabras, a uno de 69. Es el siguiente:
ALICIA
Ingresó al país de las maravillas sin percatarse de que portaba microbios y virus extraños para los habitantes de ese lugar. Los primeros en sucumbir fueron los conejos y las flores. La pandemia se propagó y no dejó criatura con vida.
Atormentada por la devastación, escapó corriendo a su mundo sin saber que acarreaba nuevos microbios y virus. Los primeros en sucumbir fueron los conejos y las flores.
Una vuelta de tuerca, como suele decirse.
¿Cuál prefieren?

¡Qué suerte la de Alicia! Me temo que acabaría siendo el único ser vivo de la tierra, en cualquiera de los dos mundos. ¡Que le corten la cabeza! :P
ResponderEliminarUn saludo.
Fantástica reescritura del clásico, Sergio.
ResponderEliminarMe gusta este sentido circular, ese juego de espejos tan borgiano.
Un saludo,
¡Gracias Sandra y Pedro!
ResponderEliminarComo verán, escribí otra versión, más bien telegráfica.
Ahora estoy escribiendo una intermedia :))
¡Saludos!
Para mí, sin duda, me quedo con el segundo, mucho más conciso, nos lleva de forma rápida a esa espiral circular que narra la historia. Un abrazo.
ResponderEliminarYo creo que el segundo llega más rápido y es más directo. Los detalles que has suprimido tampoco eran tan importantes para el microcuento. Soy una enamorada de Alicia, así que cuídamela y que no enferme. ;)
ResponderEliminarUn saludo!!
Maite y Laura, también a mí me gusta la segunda versión. Finalmente escribí una tercera con unos pequeños retoques para que se lea más fluida.
ResponderEliminar¡Un saludo y gracias por comentar!
La segunda versión es mejor que la previa.
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